Ayto Alcañices | ALCAÑICES, BREVE RECORRIDO POR SU HISTORIA
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ALCAÑICES, BREVE RECORRIDO POR SU HISTORIA

ALCAÑICES, BREVE RECORRIDO POR SU HISTORIA

 

Alcañices es una villa y municipio de la provincia de Zamora, situada a 60 km al noroeste de la capital Zamorana y junto a la frontera con Portugal.

Capital de la comarca de Aliste en la que se encuentra ubicado. Su término municipal está formado por las localidades de Alcañices, Alcorcillo, Santa Ana y Vivinera.

El nombre de la localidad es de origen árabe y significa “Las Iglesias”. También en el escudo del pueblo se aprecia la huella árabe, en él se puede ver una espada de la época.

Indicios arqueológicos en la comarca cercana a Alcañices muestran que existió una población romana asentada por los lugares debido a la existencia de conducciones de agua realizadas por ellos. Además, por Aliste cruza una calzada romana que se denomina Camino Morisco.

A pesar del origen del nombre árabe de la villa, se tiene constancia que los árabes no estuvieron más allá de medio siglo, Alfonso I al extender sus dominios hasta el río Duero fue dejando que su huella se desvaneciera. A pesar del poco tiempo, quedaron muchas leyendas populares y costumbres que hoy en día perduran y que tienen su origen en esta ocupación.

Se tiene referencias de que en el año 1210 Alcañices era ya una especie de población fortificada y que pertenecía a la orden de los templarios. De él han llegado hasta nuestros días restos de la pared de muralla y cuatro cubos que reciben los siguientes nombres: “Trincherón” situado en la callejuela del mismo nombre, la “Fuente” ubicado en la calle que también recibe el mismo nombre, “Tiacañona”  siguiendo la muralla es el siguiente y por último el más representativo de todos ellos “El Reloj” que recibe este nombre porque se le dio altura y en él se ubicó el reloj del pueblo. Su mecanismo data de mediados del siglo XIX.

La villa es conocida históricamente por el Tratado de Alcañices. El 12 de septiembre de 1297 se firma “El tratado de Alcañices” entre las Coronas de Portugal y Castilla para fijar lo que será una de las fronteras más antiguas de Europa entre España y Portugal. Los firmantes son Fernando IV de Castilla y Dionisio I de Portugal.

De una parte intervienen el rey Fernando IV rey de Castilla y su madre Doña Mª de Molina (por ser el rey menor de edad) y por otra parte el rey don Dinís de Portugal. La concordia estableció la paz entre ambos reinos, se hizo una promesa matrimonial entre Fernando IV y doña Constanza (hija de don Dinís), se firmó un acuerdo eclesiástico y lo más importante fue que se delimitaron las fronteras entre ambos reinos. Esta frontera es la que ha llegado hasta nuestros días y es una de las más sólidas de toda Europa.

De esta época se conserva la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, en la cual destaca su portada del año 1230, aunque el resto de la iglesia es muy posterior.

Después de los Templarios, la Villa se convirtió en el marquesado de Alcañices (S. XVI-XVIII).

Don Francisco Enríquez de Almansa (marqués de Alcañices) levantó el Convento y la Iglesia de los Franciscanos y reedificó la muralla completamente. También levantó el Palacio de los Marqueses de Alcañices donde hoy se ubica la residencia de ancianos.

Bien de interés cultural con la categoría de Conjunto Histórico desde Julio de 2018.

 

 

 

DATOS DE INTERÉS

 

Distancia a la capital:     60 km 

Superficie:     55 km²  

Población:     1.076 (censo a 1 de enero de 2017) 

Gentilicio:     Alcañizanos 

Actividades principales:     agricultura, ganadería, construcción, sector forestal. 

Pedanías:     Alcorcillo, Santa Ana, Vivinera.